Carta No. 3
Día de la desgracía
Para el Sr. sin nombre.
A todo aquel que haya tenido miedo más de alguna vez.
(Estas fueron las palabras de un hombre después de una infortunada pregunta)
Quisiera calcular... Cuanto he gozado del dolor y sufrimiento humano...
¿Cuanto habrá sido?
Tanto como he podido, es en realidad un placer que he tenido; tal placer he tenido sin que hacer el trabajo sucio de alguien. Debo decir también que este dolor no me ha dejado y aun siendo un espectador más de la cruda realidad no me ha dejado, no me deja, ni me dejará... (En ese instante se ríe a tal grado que no se podía contener.
-Esa risa no es buena podrá asfixiarte, pará ya... no me escucho y así seguí hasta que me contagie de su frondocidad-
luego de un rato retome la postura. -Te he hecho una pregunta y no respondes- Está bien dijo.
Antes de decir una palabra después de estas, ¿quiero entender de que se me acusa?
Bueno, Creo que usted sabe el fin y el límite de sus acciones, tanto que parece no tener ningún tipo de importancia... Sabiendo que es lo que quiere, empezaré.
Se me ha informado de lo que pasa...
-Estoy totalmente de acuerdo.
y es ese palurdo sentir, su nombre iba perdiendo.